18/6/11

En primer lugar hay que decir que mañana no falte nadie a la manifestación 19-J porque es el día elegido en toda Europa para decirles a los poderosos y a los gobiernos que les dan apoyo, que no nos vamos a parar hasta conseguir los objetivos de hacer retroceder las políticas Neoliberales que están linchando a los trabajadores de Catalunya, España y Europa.



Sobre Polinyà

¿Por qué el PSC abandonó la posibilidad de forzar un gobierno de izquierdas?

Es la pregunta que cualquier persona se puede hacer después de conocer que no aportó ningún interés en defender el gobierno de izquierdas. Que los asistentes al acto de constitución del consistorio del 11 de junio en el Roure, vieron en ellos ningún interés ni una referencia sobre los hechos, salvo la defensa a ultranza de su gestión, como si estuviéramos en un mitin.
Las dificultades y las diferencias en la política siempre son salvables, si hay voluntad de encuentro. Pero no la ha habido. No ha habido por parte de la fuerza mayoritaria ni el más mínimo interés en poder confluir. Al menos es lo que han demostrado. Ellos sabrán a que juegan. Pero el juego se acaba y llega la hora de la verdad.

Y la hora de la verdad ha llegado y hay preguntas que hacerle al PSC: ¿por qué os habéis mostrado tan pasivos? ¿Qué os ha llevado a no explorar las vías de encuentro?
Efectivamente esta pregunta la deberá responder el propio PSC.

Pero como en todo es lógico que las personas se hagan preguntas del por qué esta situación. Y también puede ocurrir que muchos de sus votantes se estén preguntando qué está pasando en ellos. Y deberán responderles. Cuando conozcamos los argumentos serán analizados y recibirán la correspondiente respuesta. Aun así a la hora de analizar los motivos a bote pronto aparece la sospecha de que “quieran abandonar el barco y así deshacerse de una situación complicada”. A la vez que endosa una patata caliente a los demás, dejándoles la responsabilidad de llegar a otros acuerdos, antes de hacer ingobernable Polinyà.

Vista la situación, los partidos responsables no pueden mirar para otro lado y deben garantizar seriedad, arrimar el hombro para afrontar una realidad, que no gusta, pero que hay que trabajar para mejorarla.

Ya mirando hacia el futuro más inmediato, esta situación obligará al próximo gobierno de Polinyà, a formalizar una auditoría económica que permita conocer con exactitud el alcance de la realidad que tenemos, para afrontarla responsablemente. Pero hay otra auditoria necesaria que hacer, y esta no es numeraria. Se trata de una auditoria social que permita al colectivo conocer con exactitud la salud del tejido asociativo, para mejorarlo, y ver cuáles han sido los errores y los motivos del crecimiento de las fuerzas xenófobas, en un territorio de trabajadores y de tradición de izquierdas. Y del porqué la escasa participación de la ciudadanía en las tareas de la construcción del Polinyà del futuro. Este análisis le corresponde hacerla al próximo gobierno y al conjunto de los ciudadanos.

La situación no va a ser fácil. Una de las cosas importantes a desarrollar es la información. Este gobierno tiene pendiente dotar a la ciudadanía de más información y a la vez recabar las propuestas de la ciudadanía de cara a transformar unas maneras de hacer que no han gustado durante estos años por otras más consistentes a la hora de participar.

Pero sin embargo, el problema más fuerte es el paro, la desprotección social, los recortes sociales, el pacto del euro que a priori las palabras suenan bien, hasta que se entra en los detalles. El pacto del euro es, en realidad, el mayor recorte al Estado del Bienestar y a los derechos de los trabajadores europeos desde que existen ambas cosas en Europa.



Roque Fernández